Cartas y dedicatorias.

Hasta luego, hasta nunca. 

Ni siquiera sé aún cómo me las voy a ingeniar sin ti, no sé si sea capaz de superar perder a mi mejor amigo y no creo que sea justo, ya he perdido tanto en esta vida, he sufrido tanto que me desconozco a mi misma, sólo quiero decirte que te amo hasta más no poder, que eres parte de mi vida, mi otra mitad, el destino nos unió una vez con el único propósito de hacer nuestras vidas mucho más felices mientras estuviésemos juntos en cualquier ámbito. 

Quiero dejarle al mundo en claro que no es un juego, que no pretendo olvidarte nunca, que no eres simplemente uno más… tú fuiste, eres y serás todo para mi, por siempre. 

Espero no te moleste que use lo que me diste, quizá sea lo último que vea de ti y deseo mostrarle al mundo lo que es el amor, que si existe, y que lo conocí gracias a ti… Ahora quiero que todos sepan y entiendan la razón de mi sufrimiento, te voy a perder y no estoy lista. 

“Para mi mejor amiga, el amor de mi vida. 

-Es raro que tenga que decírtelo, supongo que a estas alturas lo sabes, te amo, eres lo mejor que me pasó en la vida. Si pudiese volver a nacer desearía poder estar contigo TODOS los días de mi existencia, para poder hacerte feliz, secarte las lágrimas, abrazarte infinitamente y tenerte solo para mi. No sé si nos volvamos a ver, si alguna vez podré volver aestar contigo físicamente, pero espero que pase lo que pase siempre me recuerdes, porque de alguna u otra manera estaré contigo, esto es como siempre fue, sin importar lo que pase ·to infinite and beyond!!!·.

Quiero recordarte que la vida continúa, eres fuerte y hermosa, no dejes que nadie te diga lo contrario, porque tú eres lo que todo hombre desearía tener, no dejes que nada ni nadie detenga tus sueños, haz lo que tengas que hacer ara conseguirlos, hazme más orgulloso de lo que estoy. Si me voy y nop te veo más quiero que sepas lo especial que eres para mi, lo mucho que cambiaste mi vid para bien desde que llegaste y lo eternamente agradecido que estoy por todo lo que me has dado, no hay palabras, pero esta resume mucho… TE AMO y lo haré por siempre sin importar qué. 

Nunca me olvides, siempre juntos.

Es difícil para mi recobrar la compostura luego de repasar tus letras, yo también te amo amigo mío y confieso que no sé que haré sin ti, ni siquiera sé si seré sin ti. 

La muerte es algo cotidiano, les sucede a todos diariamente, pero yo no la puedo afrontar de manera natural cuando se trata de ti.

 

Siempre estarás conmigo, siempre estaré contigo. 

 

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Cartas y dedicatorias.

Agradecimiento sin razón. 

Una carta más, miles de ideas que cruzan mi mente, qué decir y cómo decirlo; otra carta que tiene nombre y apellido, una dedicatoria, un agradecimiento de todo corazón aunque parezca no tener motivo, a ti… 

Aunque a veces pienso que la verdad no te podrías merecer esto menos de lo que ya lo haces, luego reflexiono y me digo que estoy pensando con mis vísceras en vez de mi cerebro, porque si lo uso me daría cuenta de que te quiero mucho más de lo que siquiera pude llegar a pensar, que eres la razón de muchas de mis sonrisas, que estás en todos mis sueños, que añoro un futuro junto a ti, incluso cuando eso parece no estar en tus planes. Apartando el debate que se produce en mi cabeza, tengo algo muy claro, TÚ ME SALVASTE, pues estaba hundida tan profundamente en la depresión que ta me empezaba a perder a mi misma, me encontraste y por eso te doy gracias. 

Estuviste conmigo durante tantas cosas, fuiste el hombro al que precipitada me dirigía a llorar cada vez que algo sucedía, siempre estuviste allí sin dudar ni una sola vez, sin importar cuán repetidas fuesen mis quejas y ahora que lo pienso dos veces, debió ser mucho para ti, pero sin importar qué me sostuviste sin vacilar, muchas gracias por eso viejo amigo. 

Y quiero dejar claro que ahora te llamo así pues no se si te conozco, ya no estoy segura de poder distinguir tu alma entre una multitud, que te aseguro en el pasado era como un octavo arte y yo lo dominaba a la perfección, no sé si te perdí, si es que sigues allí y te camuflas o si es que en realidad nunca te conocí pues, yo lo sé, esto no estuviese pasando de no haber sido por mi y me arrepiento eternamente de haberte dejado ir sin saber si regresarías, como si no me importara, esa debió ser la impresión que tuviste de mi, pero te aseguro, a mi y a mi mar de letras frustradas nos importó más que nuestra propia vida, pues vuelvo y repito, te quiero mucho más de lo que to misma podía imaginarme. 

Para concluir este agradecimiento en forma de lamento quiero decirte lo mucho que siento haberte querido tanto, de saber que nos iba a lastimar de esta manera jamás lo habría hecho y quiero agradecerte por hacerme entender que debo seguir adelante sin importar lo mucho que duela, te quiero y lo sabes, quizá sientas lo mismo pero, no hay ni habrá manera de saberlo tras tu fachada de “me importas tan poco” que es tan difícil de romper, quiero verlo de esta manera, como si fuese una lección de vida y me estuvieses diciendo que simplemente no puedo querer tanto, estoy segura de que esa lección en particular se quedará conmigo el resto de mi vida y por eso, eternas gracias.

Porque quiero creer que me quieres y eso es lo que hago, es mi religión pero… estoy perdiendo la fe. 

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Cartas y dedicatorias.

Letras agrias.

¿Qué hacer cuando te sientes sola?, ¿cómo procedes ante un mundo que no se inmuta cuando entras al cuarto?, ¿acaso sentir que no le importas ni a una simple persona es normal?. 

Quisiera por un día volver a ser tan feliz como lo fui con él, o al menos un poco, no es mucho pedir. Es extraño despertar y sentir ese vacío enorme mientras que, todos a mi alrededor no tienen ni la más mínima idea de todo lo que me ocurre, llevo una máscara, no me da pena decirlo, no me mentiré a mi misma, llevo una máscara de felicidad a dondequiera que voy, sé que no estoy nada bien, ¿quién iba a estarlo en una situación como la mía?, donde todos aquellos que me importan, de un momento a otro ya no parece ser mutuo el sentimiento, donde ya no eres la prioridad de alguien, donde no sientes ni una pizca de amor, donde lloras porque no encuentras la razón a tu soledad, dime tú, ¿quién en mi lugar no estaría deprimido?. 

Me he puesto a pensar y he concluido lo siguiente · “La soledad es cosa de todos los días y así lo seguirá siendo, debes acostumbrarte, en la vida eres tú y nadie más” · pero luego pensé, ¿este tipo de cosas sólo aplican a las personas como yo?; esas que todos creen es feliz y tiene muchos amigos pero en realidad llora día y noche quejándose de su soledad, esas que es torpe al hablar y se le dificulta mucho crear vínculos con nuevas personas, esas a las que sus “amigos” no parecen darle mucha importancia, esas que aunque conozcan a muchos en realidad nadie quiere… y me di cuenta que no, este tipo de dolor en el pecho, estás lágrimas, estas letras agrias sólo pertenecen a las personas como yo.

Aún así comprendo perfectamente al resto que parece desde el exterior vivir una vida perfecta, los que lo tienen casi todo y viven felices (aunque a veces no lo sepan), pues sí, lloran a menudo, se quejan y se sienten tristes pero por pequeñeces, YO lo sé, he estado ahí, he sentido esa felicidad parcial que en realidad no llega a ser completa por nuestra propia culpa, somos muy exigentes e inconformes con lo que la vida nos ofrece, queremos mucho más y todo al mismo tiempo, llegamos a desear tanto lo que no tenemos y en realidad no necesitamos que nos perdemos de disfrutar las cosas que sí tenemos y cuando las perdemos, en ese mismo instante en el que nos damos cuenta de lo feliz que éramos y lo ignorantes que fuimos y sí que duele… como una daga clavada en el pecho mientras que tu cerebro repite una y otra vez las memorias de lo que dejaste pasar y lo añoras como nunca, lo deseas una vez más pero, el detalle está en que ya no hay vuelta atrás, ya perdiste la oportunidad, ahora toca lidiar con eso a lo que todo ser humano teme, el olvido, la indiferencia… LA SOLEDAD. Es cierto lo que dicen, si no tratas de hacer algo al respecto te come viva y una advertencia, quizá falles repetidas veces, quizá te cueste entender el porqué de todo el asunto, te doy una pista… es el destino, ese maldito que sin pena alguna te conduce a lo peor que puede existir, la depresión; llegarán las noches de desesperación donde buscarás una salida al laberinto de tristeza, que la verdad no parece tener fin.

Dicen que después de la tormenta viene la calma pero, ¿cuántas tormentas hay que soportar? 

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