Cartas y dedicatorias.

Agradecimiento sin razón. 

Una carta más, miles de ideas que cruzan mi mente, qué decir y cómo decirlo; otra carta que tiene nombre y apellido, una dedicatoria, un agradecimiento de todo corazón aunque parezca no tener motivo, a ti… 

Aunque a veces pienso que la verdad no te podrías merecer esto menos de lo que ya lo haces, luego reflexiono y me digo que estoy pensando con mis vísceras en vez de mi cerebro, porque si lo uso me daría cuenta de que te quiero mucho más de lo que siquiera pude llegar a pensar, que eres la razón de muchas de mis sonrisas, que estás en todos mis sueños, que añoro un futuro junto a ti, incluso cuando eso parece no estar en tus planes. Apartando el debate que se produce en mi cabeza, tengo algo muy claro, TÚ ME SALVASTE, pues estaba hundida tan profundamente en la depresión que ta me empezaba a perder a mi misma, me encontraste y por eso te doy gracias. 

Estuviste conmigo durante tantas cosas, fuiste el hombro al que precipitada me dirigía a llorar cada vez que algo sucedía, siempre estuviste allí sin dudar ni una sola vez, sin importar cuán repetidas fuesen mis quejas y ahora que lo pienso dos veces, debió ser mucho para ti, pero sin importar qué me sostuviste sin vacilar, muchas gracias por eso viejo amigo. 

Y quiero dejar claro que ahora te llamo así pues no se si te conozco, ya no estoy segura de poder distinguir tu alma entre una multitud, que te aseguro en el pasado era como un octavo arte y yo lo dominaba a la perfección, no sé si te perdí, si es que sigues allí y te camuflas o si es que en realidad nunca te conocí pues, yo lo sé, esto no estuviese pasando de no haber sido por mi y me arrepiento eternamente de haberte dejado ir sin saber si regresarías, como si no me importara, esa debió ser la impresión que tuviste de mi, pero te aseguro, a mi y a mi mar de letras frustradas nos importó más que nuestra propia vida, pues vuelvo y repito, te quiero mucho más de lo que to misma podía imaginarme. 

Para concluir este agradecimiento en forma de lamento quiero decirte lo mucho que siento haberte querido tanto, de saber que nos iba a lastimar de esta manera jamás lo habría hecho y quiero agradecerte por hacerme entender que debo seguir adelante sin importar lo mucho que duela, te quiero y lo sabes, quizá sientas lo mismo pero, no hay ni habrá manera de saberlo tras tu fachada de “me importas tan poco” que es tan difícil de romper, quiero verlo de esta manera, como si fuese una lección de vida y me estuvieses diciendo que simplemente no puedo querer tanto, estoy segura de que esa lección en particular se quedará conmigo el resto de mi vida y por eso, eternas gracias.

Porque quiero creer que me quieres y eso es lo que hago, es mi religión pero… estoy perdiendo la fe. 

Anuncios
Estándar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s