Cartas y dedicatorias.

Letras agrias.

¿Qué hacer cuando te sientes sola?, ¿cómo procedes ante un mundo que no se inmuta cuando entras al cuarto?, ¿acaso sentir que no le importas ni a una simple persona es normal?. 

Quisiera por un día volver a ser tan feliz como lo fui con él, o al menos un poco, no es mucho pedir. Es extraño despertar y sentir ese vacío enorme mientras que, todos a mi alrededor no tienen ni la más mínima idea de todo lo que me ocurre, llevo una máscara, no me da pena decirlo, no me mentiré a mi misma, llevo una máscara de felicidad a dondequiera que voy, sé que no estoy nada bien, ¿quién iba a estarlo en una situación como la mía?, donde todos aquellos que me importan, de un momento a otro ya no parece ser mutuo el sentimiento, donde ya no eres la prioridad de alguien, donde no sientes ni una pizca de amor, donde lloras porque no encuentras la razón a tu soledad, dime tú, ¿quién en mi lugar no estaría deprimido?. 

Me he puesto a pensar y he concluido lo siguiente · “La soledad es cosa de todos los días y así lo seguirá siendo, debes acostumbrarte, en la vida eres tú y nadie más” · pero luego pensé, ¿este tipo de cosas sólo aplican a las personas como yo?; esas que todos creen es feliz y tiene muchos amigos pero en realidad llora día y noche quejándose de su soledad, esas que es torpe al hablar y se le dificulta mucho crear vínculos con nuevas personas, esas a las que sus “amigos” no parecen darle mucha importancia, esas que aunque conozcan a muchos en realidad nadie quiere… y me di cuenta que no, este tipo de dolor en el pecho, estás lágrimas, estas letras agrias sólo pertenecen a las personas como yo.

Aún así comprendo perfectamente al resto que parece desde el exterior vivir una vida perfecta, los que lo tienen casi todo y viven felices (aunque a veces no lo sepan), pues sí, lloran a menudo, se quejan y se sienten tristes pero por pequeñeces, YO lo sé, he estado ahí, he sentido esa felicidad parcial que en realidad no llega a ser completa por nuestra propia culpa, somos muy exigentes e inconformes con lo que la vida nos ofrece, queremos mucho más y todo al mismo tiempo, llegamos a desear tanto lo que no tenemos y en realidad no necesitamos que nos perdemos de disfrutar las cosas que sí tenemos y cuando las perdemos, en ese mismo instante en el que nos damos cuenta de lo feliz que éramos y lo ignorantes que fuimos y sí que duele… como una daga clavada en el pecho mientras que tu cerebro repite una y otra vez las memorias de lo que dejaste pasar y lo añoras como nunca, lo deseas una vez más pero, el detalle está en que ya no hay vuelta atrás, ya perdiste la oportunidad, ahora toca lidiar con eso a lo que todo ser humano teme, el olvido, la indiferencia… LA SOLEDAD. Es cierto lo que dicen, si no tratas de hacer algo al respecto te come viva y una advertencia, quizá falles repetidas veces, quizá te cueste entender el porqué de todo el asunto, te doy una pista… es el destino, ese maldito que sin pena alguna te conduce a lo peor que puede existir, la depresión; llegarán las noches de desesperación donde buscarás una salida al laberinto de tristeza, que la verdad no parece tener fin.

Dicen que después de la tormenta viene la calma pero, ¿cuántas tormentas hay que soportar? 

Anuncios
Estándar